domingo, 24 de noviembre de 2013

A tientas

A tientas... con mis manos ciegas, 
buscando tus rasgos 
en la incesante marcha
de las negras almas. 

Que intentan persuadirme,
queriendo imitar
los vibrantes colores de tu aura.

Tratando de hallar tu rostro 
entre mil otros, 
que no tienen
tu esotérica sonrisa dibujada.

La tibieza de tus manos
en la memoria de mi piel desierta;
penetrando su calor,
intentando llevar 
al angustiado corazón la calma.

Y tu voz, eco silente,
en el silencio de la noche amarga;
dejando surcos de estrellas en el aire.
Convirtiendo en luz de luna
la densa neblina de mi alma.