miércoles, 13 de noviembre de 2013

Pink Floyd - Shine On You Crazy Diamond





RECUERDA CUANDO ERAS JOVEN 
BRILLABAS COMO EL SOL. 
SIGUE BRILLANDO, DIAMANTE LOCO. 
AHORA HAY UNA MIRADA EN TUS OJOS, 
COMO AGUJEROS NEGROS EN EL CIELO.
SIGUE BRILLANDO, DIAMANTE LOCO. 

QUEDASTE ATRAPADO EN EL FUEGO CRUZADO
DE LA NIÑEZ Y EL ESTRELLATO
LEVADO POR LA BRISA DE ACERO
ADELANTE, TÚ, OBJETIVO DE RISAS LEJANAS
ADELANTE, TÚ, LEYENDA, TÚ, MÁRTIR,
Y ¡BRILLA!.

PERSEGUISTE EL SECRETO DEMASIADO PRONTO
Y LLORASTE POR LA LUNA
SIGUE BRILLANDO, DIAMANTE LOCO.
AMENAZADO POR LAS SOMBRAS DE LA NOCHE
E INDEFENSO EN LA LUZ.
SIGUE BRILLANDO, DIAMANTE LOCO.

DEJASTE DE SER EL BIENVENIDO
CON PRECISIÓN ALEATORIA
CABALGANDO LA BRISA DE ACERO.
ADELANTE, TÚ, LOCO DELIRANTE Y VISIONARIO
ADELANTE, TÚ, PINTOR, TÚ, GAITERO, TÚ, PRISIONERO,
                                                                 Y ¡BRILLA!.




Pocas figuras en la historia del rock han encarnado el mito del genio enloquecido y torturado como Syd Barrett, legendario fundador de Pink Floyd.

Barrett fue una supernova que brilló intensamente durante un breve período y en 1968, producto de su frágil salud mental, combinada con dosis extremas de ácido lisérgico, abandonó la banda y se convirtió en un recluso. Sólo salió para grabar sus dos álbumes solistas y, extrañamente, para visitar a sus ex compañeros de Pink Floyd, que registraban “Brilla tú, diamante loco"en su honor.
Pero Roger Waters y David Gilmour tardaron en reconocer al joven bello y creativo en ese tipo gordo y con la cabeza rapada. Así había quedado el autor de “See Emily play”, la primera canción de Pink Floyd que llamó la atención del mundo del rock.
Es que no importa lo breve de su legado: para miles de admiradores en todo el mundo, el diamante loco nunca dejará de brillar.